JOVE
Rehabilitación del poblado portuario Jove, Gijón
Concurso: 2014 - Concurso abierto
Arquitectos: Marina del Mármol, Mauro Bravo
Coautor: Daniel Bergman, Miguel Herraiz
Promotor: Principado de Asturias

“Se trata de un trabajo cuyo objetivo es la precisión, delicadeza, la amabilidad y el ser atento: atento con la gente, los usos, las construcciones, los árboles, los suelos de asfalto o hierba, con todas las preexistencias. Se trata de provocar las mínimas molestias o no molestar en absoluto. Se trata de ser generoso, de dar más, de facilitar los usos y simplificar la vida.” Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal en PLUS, 2007

Solución global y fases de actuación

Los bloques de vivienda del grupo PORTUARIO se encuentran degradados desde el punto de vista constructivo y desactualizados en relación a ciertas prestaciones que se consideran universales a día de hoy (rendimiento térmico, accesibilidad, consumo energético, instalaciones de telecomunicación, etc). Sin embargo, desde el punto de vista social y de configuración urbana, representa un valor a conservar. Desde el punto de vista social el barrio y las relaciones existentes merecen ser conservadas, y desde el punto de vista material, los edificios tienen un buen estado estructural, y si bien el tamaño de las viviendas es algo ajustado para los estándares de hoy, las tendencias socio-demográficas apuntan a un crecimiento en la demanda de viviendas de 45 a 60 m2 para núcleos familiares de una o dos personas. Se trata por tanto de mejorar la ciudad para el presente y para el futuro, para los habitantes actuales y para el próximo cambio generacional.

Otra elemento fundamental en estas actuaciones es la elección de procesos constructivos adaptados a los condicionantes y en la delimitación de unas fases de obra precisas.

CARMEN apuesta por una solución integral de los espacios colectivos del barrio en sus diversos aspectos, respetando los espacios privados de las viviendas. El proyecto se ha pensado de forma que las obras se puedan realizar estando las viviendas habitadas, y de forma que se pueda dividir por fases en función del presupuesto disponible y de una organización de obra que permita la vida en el barrio mientras estas se ejecutan.

Los desalojos en obras de rehabilitación son costosos económica y socialmente por lo que ha sido la máxima preocupación a la hora de proyectar el que los vecinos residan en sus casas mientras dure la obra. Las fases se consideran en una doble vertiente. Por un lado, desde el punto de vista constructivo, hay capítulos de obra que se pueden realizar de forma independiente, por otro, desde el punto de vista espacial se puede dividir el barrio en zonas de trabajo diferenciadas. Esta doble división da una gran flexibilidad en el planteamiento.

Fases constructivas separadas (ascensores y núcleos, sate, ventanas y persianas, tendederos, urbanización 1 y 2, y cubierta)

Fases espaciales – cada bloque, aunque desde el punto de vista organizativo es mejor pensarlo desde las calles de acceso.

La apuesta por una solución global y equilibrada en diversos aspectos parece un acierto, de forma que se pueda realizar una mejora integral del barrio desde el punto de vista edificatorio y urbanístico.

Desde el punto de vista del proceso de obra, se apuesta por la utilización de sistemas de construcción en seco, a base de elementos prefabricados. Sistemas de montaje rápido, fachada por fachada, de abajo a arriba, extracción de carpinterías y antepechos de fachada en el último momento y, en consecuencia, una obra limpia.

De esta manera se reduce el tiempo de obra minimizando las molestias para los vecinos.

Envolvente térmica. Mejora del 70%

Los bloques del grupo Portuarios fueron originalmente construidos sin aislamiento térmico y sin sistemas de calefacción central, lo que supone un alto gasto económico en calefacción, además de un problema ecológico. Además, tras más de 50 años se encuentran deteriorados los revocos y pinturas exteriores.

Los vecinos han realizado modificaciones en las carpinterías de forma individual y puntual, mejorando el comportamiento térmico de las viviendas, aunque no siempre con soluciones satisfactorias técnicamente. En la fase 2 se han cerrado casi la totalidad de las terrazas dado el pequeño tamaño de las viviendas. Estas modificaciones individuales han afectando a la composición del conjunto dando un aspecto descuidado. Las carpinterías y persianas colocadas por los vecinos de forma individual presentan puentes térmicos en las persianas y son en general soluciones de carpintería sin rotura de puente térmico.

Un abrigo exterior

La mejor manera de evitar los puentes térmicos es como hacemos las personas, abrigarse por el exterior. En nuestro caso eso supone abrigar el contacto del edificio con las carboneras, sus fachadas y sus aleros y cubiertas.

De los diferentes sistemas de fachada disponibles entendemos que el SATE reúne una buena relación coste-resultado. Su extendida utilización en obras de rehabilitación demuestra lo adecuado de su elección. El SATE consiste en una placa de aislamiento EPS que se fija mecánicamente a la fachada existente y se acaba al exterior con un revoco que dota el sistema de estanqueidad y posibilidades estéticas. Para CARMEN proponemos un sistema de fachada de 10cm de EPS y un acabado de revoco liso en blanco autolimpiable. Siguiendo la filosofía del SATE proponemos para los huecos de fachada un “monoblock” de carpintería y persiana que se adosa desde el exterior, como un marco, garantizando la continuidad del aislamiento y permitiendo mantener las carpinterías existentes hasta el final de la obra. Este marco, que se proyecta más allá del plano de fachada, recuerda a los recrecidos en torno a los huecos de la FASE I. El SATE se regruesa hasta los 20cm en torno a las nuevas carpinterías garantizando un comportamiento energético óptimo en las zonas donde con las malas soluciones convencionales se producen las mayores pérdidas. En estos huecos introducimos colores (tierras, grises y turquesas) que de manera sutil que animan las fachadas. Este recurso junto con el uso de las lamas nos sirve para unificar las dos fases de construcción originales.

Este abrigo se completa en aleros y cubierta. En FASE I los aleros tienen unos canecillos de madera en mal estado de conservación que se proponen retirar. El SATE vuelve en horizontal y bordea el canto del faldón de hormigón existente. Dado el mal estado de las cubiertas de teja árabe y su exigente mantenimiento proponemos su sustitución por una cubierta de zinc. Bajo esta se sitúan 14cm de aislamiento de EPS en continuación al colocado en alero garantizando la no existencia de puentes térmicos.

Sobre el techo de las carboneras se proyectan 5cm de poliuretano que garantizan minimizar las perdidas con ese espacio no calefactado. las nuevas carpinterías de aluminio de hoja oculta incluyen rotura de puente térmico y doble acristalamiento climalit. La hoja oculta permite que el aislamiento se remate contra la propia carpintería impidiendo que esta esté en contacto con el ambiente frio exterior. Este nuevo cerramiento se situa a haces exteriores exponiéndose el vidrio más a la radiación solar de manera que se produce un efecto invernadero beneficioso en invierno y evitable en verano mediante las persianas.

Para justificar el mínimo de mejora del 30% se ha modelado la solución propuesta con el programa CE3X obteniéndose una mejora del 70,9% en la eficiencia energética pasando los edificios de la etiqueta G a la E.

Barreras arquitectónicas y mejora de la seguridad

La condición originalmente humilde de las viviendas y su escasa altura de 3 plantas, hicieron que estas se proyectaran sin ascensores y con soluciones de escaleras muy ajustadas, sin ningún tipo de concesión espacial. Ni los peldañeados de las escaleras, ni sus anchos cumplen con los estándares dimensionales actuales desde el punto de vista de la seguridad de utilización y la evacuación contra incendios(DB SUA y DB SI del CTE) . Además, la falta de ascensores hace que ninguno de las viviendas sea accesible para personas de movilidad reducida (discapacitados, mayores, enfermos o niños). Desde el punto de vista urbano, el barrio también presenta problemas de accesibilidad con fuertes pendientes y escalones que dificultan el tránsito para personas de movilidad reducida. Muchas de las viviendas no son accesibles con vehículos motorizados. Por otro lado, la sensación de inseguridad, presente sobre todo en la entrada de los edificios y al pie de las cajas de escaleras, puede abordarse con medios sencillos como los que proponemos en CARMEN.

Espacio, luz y ni un solo escalón

Se propone una accesibilidad universal a toda la actuación. Como proyecto impulsado desde el ayuntamiento entendemos que es una oportunidad de hacer una urbanización ejemplar en este aspecto.

Para ello se propone una adecuación de la pendiente del espacio público entre bloques de manera que no supere un 3% en ninguna dirección. Reducir saltos y cambios de cota bruscos. Las aceras antes constreñidas en una estrecha franja adosada a los edificios de llevan al eje. Este espacio se transforma en un espacio de convivencia de peatones y coches. Por un lado se permite la carga y descarga y el estacionamiento en las zonas habilitadas. Por otro se puede utilizar como lugar de juego para niños o de esparcimiento de adultos o simplemente como mejora de la accesibilidad.

Los ascensores, todos ellos habilitados para minusválidos, conectan directamente con este plano sin que medie ningún escalón para facilitar el acceso a todos, niños pequeños, padres, mayores, personas con movilidad reducida, o simplemente perezosos. Estos se forran con lamas de madera sintética, naturalizándolos y quitándole el aspecto industrial ligado a estas instalaciones sobre todo cuanto se colocan de manera exenta. En cuanto a la seguridad proponemos vestíbulos amplios, transparentes y sin particiones en planta baja, para poder ver y ser visto, en los que se evite la congestión. Los portales se evidencian al exterior con una marquesina a escala humana hacia la fachada principal. El espacio entre los nuevos forjados de escalera se cierra con vidrio de modo que los espacios de distribución se bañen de luz mejorando seguridad y utilización. Los portales permiten en planta baja acceder a ambas fachadas lo que ayuda a optimizar los recorridos peatonales dentro del barrio e incide sobre la sensación de seguridad en el portal.

Para cumplir con el DB-SUA en la FASE I se hace necesario demoler la caja de escalera ya que el peldañeado no cumple con la huella mínima de 28cm que exige este documento. En FASE II se procede de igual forma pero en este caso se hace necesario sacar la escalera al exterior por no permitir el ancho total de de caja existente, 1,90m, ubicar ninguna solución que cumpla los anchos de evacuación mínimos normativos.

La construcción de la nueva escalera y los nuevos forjados se realizará mediante prefabricados de hormigón apoyados en los muros de carga existentes y en pilares y vigas de borde de acero fuera del volumen original.

Desde el punto de vista urbano, también se busca reducir los problemas de accesibilidad, permitiendo descargar frente a los portales, aunque no dejar los vehículos estacionados, para facilitar la accesibilidad. Un espacio urbano de calidad garantiza también su uso redundando en su seguridad natural. Se han conservado todos árboles existentes y se plantea plantar nuevos árboles de hoja caduca. La calle de coexistencia se pavimenta con adoquines entre los que puede crecer la hierba, la vegetación se concentra a los pies de las fachadas donde crecen matas y arbustos de especies que exigen poco mantenimiento. Por las celosías de madera trepa la hiedra y la parra virgen…

Solución de tendederos y limpieza de fachadas

Además de los problemas constructivos y de estanqueidad o desprendimientos del enfoscado de fachada, los edificios en sus años de vida han ido sufriendo alteraciones para responder a los requerimientos de los usuarios de forma individual y no coordinada. Esto ha producido la aparición de tendederos en fachadas (algunos de ellos sujetos de forma poco fiable), de cableado urbano, de chimeneas y salidas de humos de calderas individuales, y otras cuestiones que dan a los bloques un efecto de falta de cuidado. El pequeño tamaño de las viviendas ha hecho que la solución de tendedero exterior se haya impuesto frente a las terrazas preexistentes UNA DOBLE PIEL CARMEN propone crear una doble piel que oculte, en la fachada de acceso, el “desorden” del tendido de ropa en fachada por los vecinos (necesario debido a la falta de espacio interior sobre todo en la FASE I), las instalaciones de pluviales y el tendido eléctrico y de telecomunicaciones que las compañías suministradoras adosan en las fachadas sin mucho criterio estético. Esta doble piel se materializa como unas lamas de madera sintética que aportan la sensación de calidad y calidez del material natural pero sin sus inconvenientes de mantenimiento. Entendemos que es una manera de dotar de una nueva dignidad a estas edificaciones que no han sido modificadas sustancialmente en 60 años. Una nueva imagen conseguida con medios moderados y ligeros e industrializados. Fácilmente montable y desmontable. El espacio entre lamas y fachada se utiliza principalmente para el tendido de ropa permitiendo que en el caso de la FASE II el espacio de tendedero interior se incorpore a la cocina permitiendo adaptar esta a las necesidades actuales.

Cubiertas

Como se indica en las IEE adjuntas a la documentación de concurso el estado de las cubiertas, debido sobre todo a un mal mantenimiento, no garantiza la estanqueidad. A esto se une a la falta de aislamiento que incide en su carácter obsoleto. La aparición de vegetación y los nidos realizados por aves exigirían, al menos, un retejado completo. NUEVA IMAGEN, CONTEMPORANEIDAD Siendo uno de los objetivos del concurso la mejora en la eficiencia energética y en nuestra lógica de actuar por el exterior proponemos colocar 14cm de aislamiento sobre los faldones inclinados de cubierta. Aprovechamos esta actuación para sustituir el sistema de teja árabe por otro de mayor durabilidad y calidad, el zinc. De esta manera “contemporizamos” la actuación en su globalidad dando una nueva imagen respetuosa y continuista en lo fundamental con la original. El espacio bajo cubierta se incorpora como espacio acondicionado aumentado el volumen habitable y permitiendo en un futuro la ubicación de trasteros o de otro tipo de espacios comunitarios por parte de los vecinos. La puesta a disposición de los habitantes de espacios para usos colectivos y asociativos permite que se generen actividades y recorridos familiares, que pueden lugar a una percepción más distendida y tranquilizadora de los espacios comunes del edificio. Las chimeneas que por su diseño facilitan el anidamiento de aves se sustituyen por otras metálicas galvanizadas, más esbeltas y de diseño actual.

Economía

CARMEN propone una solución compromiso entre la economía y la durabilidad. Se han propuesto soluciones cuya relación entre ambas variables resulte óptima. De esta manera se realiza una actuación que garantiza el que las casas, al menos en lo que respecta a su envolvente, no vuelvan a requerir una inversión similar hasta dentro de otros 60 años.

*CARMEN es la patrona de los marineros y significa también jardín. Identidad y nueva imagen de barrio se aúnan en nuestra propuesta.